• Victoria Arias

Capítulo 2 | La Confesión| | #diariodeunnaufragio


Caminando en la calle ves por primera vez que está más llena que de costumbre, todo se viste de rojo y brillante, al parecer es navidad, entras a un gran almacén del centro comercial, todo está atiborrado de adornos, canciones navideñas, hay mucha gente yendo de un lado para otro, estás en un algo con tu teléfono que crees es importante, alguien entonces pronuncia tu nombre a tus espaldas y al girar para responder, ves a esa persona que tanto dices amar, te enseña algo que tiene en su mano y pregunta si te gusta, no sabes qué responder pues esa cosa que sostiene en su mano no puedes verla con claridad, además te sientes un poco confundido, ya que no sabes qué día es, sabes que todo es familiar, pero algo no encaja en tu mente.

En el mismo instante alguien del otro lado te empuja por accidente con violencia y te hace caer tu teléfono celular al suelo y parece que se rompe, te enojas y al agacharte al suelo ves que se ha roto su pantalla pero aún se ven las luces, te quedas un rato en el piso como descansando las piernas pues te duelen mucho y refunfuñas mientras culpas a la persona que te hablaba, sientes que todo lo malo te sucede por causa suya, te duelen las piernas porque piensas que has caminado mucho este día y quieres ir a casa a descansar, quieres estar a solas, sin tantas tonterías, pero a diferencia tuya la persona que está contigo parece disfrutar en cámara lenta este tiempo contigo, un tiempo que al parecer para ti ha sido eterno, y tu sientes que lo has echado a la basura

.

Por alguna extraña razón, esa persona se ve diferente, parece más joven, mucho más pequeña, es como si fuera otro tiempo, menos vieja en otras palabras.

Estás completamente seguro que no deseas estar en este lugar, hay enojo en ti pues sientes como que hay algo mucho más importante que hacer, aunque sea dormir.

Cualquier cosa parece más importante que desperdiciar tu vida en ese lugar, podrías pensar en qué ocuparías mejor este tiempo, negocios, otra persona, tu tema en el celular, un tiempo a solas, en fin. Estás radicalmente siendo forzado a estar donde odias estar: En ese preciso momento.

Reniegas por instantes de la época, no te gusta la navidad, te parece que no encaja que es engorrosa y que todos se ponen demasiado felices de repente, tu sientes que es diferente, pues llevas tiempo viviendo esta época con una sazón de fracasos y hasta una soledad que se te ha metido en el alma, aunque siempre estés rodeado de gente. Pero que has preferido obviar y disfrazar con tu mejor sonrisa.

Mientras parece que divagas en tus veloces pensamientos, solo oyes ruido arriba de tu cabeza, pero por un instante un pensamiento de angustia te inunda, parece que la otra persona ya no está, se ha ido, no le ves, levantas la mirada y solo ves gente caminado de una lado a otro, por alguna extraña razón sientes que el bienestar de esa persona es tu responsabilidad, el lugar es grande y no sabes a dónde se fue, no entiendes tu temor, pero realmente estás asustado de no poder divisarla, a dónde fue, te preguntas, te levantas y quieres ver a lo lejos pero aunque hay color, formas y muchas luces, todo se ve borroso, y no entiendes por qué, te rascas los ojos, como tratando de aclarar tu mente, y sigues buscando desesperado, no sabes si tienes miedo de perder a la otra persona o de perderte tu mismo…te has dando cuenta que no tienes idea dónde estás.

Recuerdas que tienes el celular en tu mano y tratas de marcar, ves las luces, los números y hasta intentas marcar las letras para enviar un chat, pero por alguna razón no entiendes lo que estás escribiendo, solo parecen garabatos, y aprietas los ojos para ver mejor pero todo se ve ilegible, no comprendes y algo dentro ti se apodera por completo de tu paz, intentas llamar esta vez, pero los números que ves no son números, son sólo formas sin sentido que se van disolviendo, no entiendes qué pasa, es como si hubieses olvidado leer o fuese un idioma de un alfabeto irreconocible, entras en pánico y te has dado cuenta que no has pronunciado palabras en todo este rato, entonces intentas gritar, incluso tratas de gritar su nombre y por alguna razón lo has olvidado. Estás PERDIDO.

Miras a todos lados, ya no sabes dónde estás, tu corazón late con velocidad y al tratar de ver el detalle de las imágenes frente a ti solo divisas una sombra, que se viene hacía ti, entras en pánico, todo ha pasado muy rápido, quieres gritar el nombre de la persona con quien estabas, la extrañas, la necesitas quieres abrazarla y salir de este lugar, pero la sombra se ve como una forma extraña, tiene forma de cascada, como un gran baldado de agua, que viene hacía ti, y se deja caer en cámara rápida, hacía tu rostro, alguien arrojó agua en ti.

Cuando parece que se ha vuelto una cruel pesadilla y tu mente ha estado jugando contigo, unas frías gotas que caen sobre tu cara al ser rebasado por una cardumen de peces, abres los ojos y divisas una luz azul, la noche es oscura y todo parece vestido de azul claro, al levantar la mirada ves en el inmenso cielo negro una gran luna, como nunca en tu vida. Al mismo tiempo descubres que continúas allí estacionado, flotando en aferrado al pedazo de madera.

Por alguna razón una fugaz esperanza había venido a tu mente ya que el sueño en el que dormitaste toda la tarde te llevó a otro lugar, aun día común de esos que antes te parecían aburridos, días muchas veces detestables.

Piensas en aquella persona que se desvaneció en tu sueño, descubres que la extrañas, que anhelarías abrazarla una vez más. En este momento recuerdas con claridad su nombre…

Te preguntas mientras flotas con la cara mojada, por qué estarías tan enojado siempre, por qué te aburriría tanto aquella persona si la amabas. Los "por qué?" vienen a tu mente como una lluvia de estrellas.

Cómo es que no aprovechaste tantos días parecidos a esa pesadilla, para disfrutar de su compañía? Y qué pasaba y se tomaba horas en medirse todo lo del centro comercial?, o en tomar un eterno café mientras tu querías salir corriendo? y cuál era el problema si se antojaba de todo lo que veía y tan solo quería recibir tu aprobación?, o por qué renegabas tanto por caminar sin sentido por aquel lugar si no había dinero para comprar lo que había en las vitrinas? y qué tal si esa persona también le aburría el plan de ir a ese gran almacén, en medio de una época que quizás también le provocaba melancolía porque su vida también estaba llena de vacíos, pero al menos le quedabas tu?... Qué tal si tu también eras lo único que esa persona necesitaba?.

Mientras tu corazón se achurra de a poquitos y descubres que no hay otra cosa que más desearías en este mundo que estar al lado de esa persona, un ratito más, así sea en silencio, recostados junto al otro, sin quejas, convencido que estás dispuesto a perdonar todas sus errores a cambio de un poquito más de su compañía, un ratito más, dices entre dientes sollozando, dispuesto a pedir perdón aún por lo que no tenía razón pero que la verdad, esta VERDAD primaba esta vez.

Porque justo en este instante descubriste que esa verdad los liberaba, que donde reina la mentira hay rencillas, tristezas, resentimiento, dolor. Al abrirse tus ojos y abrazar en tu mente esta persona que posiblemente has tirado en el olvido, le pides perdón con un silencio, donde sólo se oye el murmullo de las olas, todo está en calma, esta oscuridad del inmenso océano esta noche se ve más azul que nunca, arriba está la luna y haces las paces con tu recuerdo, mientras sientes resbalar lentamente una lágrima de amor por tu mejilla, después de tener los ojos encharcados por una largo tiempo, parece que en medio de tu deshidratación era la última que te quedaba.

Un dolor intenso en hombro derecho y tus piernas despertando, te recuerda que la noche es larga y que el poder del perdón que acabas de descubrir te liberó, pero también te ayudó a estar más vivo y descubrir que no puedes volver a cerrar las ojos y simplemente seguir soñando, debes velar.

Mirar al cielo estrellado y contemplar su majestuosidad no es suficiente, debes empezar a conectarte con él, y con el creador, es momento de CONFESAR.

'y conocerán la verdad, y la verdad los hará libres. ' Juan 8:32

La libertad es más que poder hacer lo que nos plazca, la libertad no es física es del alma. Y el primer guardián de esa cárcel es el corazón engañoso. No confíes en él si aún no se sujeta a la sabiduría del creador.

Victoria Arias

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