• Victoria Arias

Cuando el enemigo se robó mi confesión


'¿Quién le ha dado algo antes, para que él tenga que devolvérselo?» Porque todas las cosas vienen de Dios, y existen por él y para él. ¡Gloria para siempre a Dios! Amén.' Romanos 11:35-36

Un día vino y otro día se fue, Dios dio y Dios quitó, parece fácil recitarlo pero vivirlo es más complejo. En el libro de Job vemos a un Dios soberano lleno de toda autoridad para entregar en las manos del enemigo a su amado siervo Job, quién de palabras fieles de las escrituras dice que era un hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal. ' .

A quién le cabe en la cabeza entender tal cosa?, muchos dicen de dientes para afuera que Dios hace como quiere y si, eso es cierto, pero muchos o quizás todos en su secreto reniegan ante tal desafío a la fe. Ciertamente estamos muy lejos de parecernos a este hombre valiente, creo que nadie puede contar una historia tan pesada como la suya sin embargo muchos se comparan a él.

Yo creo que más bien "confesemos", es mejor decir que no entendemos a decir que entendemos y luego renegar en el corazón como si El no pudiera ver los más recónditos y oscuros lugares que alberga este engañoso y que por eso El mismo nos dice que debemos guardarlo con celo, y dónde guardarlo pues en el hueco de su mano. Creo que allí en lo profundo del hueco de la poderosa diestra de Dios es el único lugar tan iluminado que no permitirá que nada quede oculto y así El mismo limpiará con amor eterno.

Del enemigo se dice que es como un ladrón que sólo vino a hurtar, matar y destruir. Y un día entendí que es en serio, y hará lo que sea para lograrlo, y aunque nuestra batalla ya fue peliada y ganada, mientras no tengamos nuestro corazón , nuestra mente y nuestro espíritu en una misma sintonía con Jesús quien venció aquella batalla, posiblemente lucharemos diariamente con este enemigo dispuesto a no cansarse, y a ser quizás el siervo más fiel que yo haya conocido en todas las escrituras...él trabajará hasta el final, aunque ya sabe que perdió, también sabe que tu aún lo dudas y eso le da poder sobre tu vida, juega con tu mente y contamina tu corazón para hacerte volver atrás.

Hace mucho antes de yo abrir los ojos al mundo, Dios puso en mi eternidad, sin yo siquiera entenderlo, y depositó inspiración, que me permitió escribir y escribir largas notas y cortas notas de diferentes tonos, unos más subidos que otros, notas para el camino y notas para el almuerzo, notas para el ayuno y notas para ser representadas como obra de teatro, notas coloridas e infantiles y notas de un calibre pesado, salpicadas de sangre, una sangre que no se borró nunca, porque se trataba de la del Eterno. Notas para un libro y notas para dos, notas para predicar y notas para orar en silencio, notas de funeral llenas de vida aunque todos me miraran raro cuando las decía mientras abrazaba a la viuda, notas de prosperidad refrescante cuando todos veían como me acercaba caminando con los pies ardiendo de caminar en un desierto seco y solitario. Notas que nunca se publicaron y notas que llegaron a los lugares más recónditos de los corazones humanos. Notas para enamorados, llenas de romance e historias de besos, notas de hijos, de padres y de hermanos, notas del amigo que no fue tan amigo y notas del enemigo que cambió y se convirtió en hermano...

La fuente de esta canción tan larga llena de notas de diversos sonidos, un día vino y se quedó, y otro día fue tomada por el silencio, y mi mente se quedó en frío, en eco, hasta hoy, pude retorcer hasta sacar este poquito para pedir auxilio, pues el enemigo se llevó mis confesiones, para robarme la voz, el voto, el derecho, pero sobretodo para matar mi inspiración y completar su trabajar destruyendo toda evidencia y así desaparecerme del escenario sin preguntas ni respuestas.

Qué si lo logró? no lo se,, sólo se que actuó vil y vengativamente; apagó la luz de mi oficina, se llevo mi computador con todos mis recuerdos, mis libros recién sacados del horno y mis viejos apuntes escritos en mis desiertos...me quitó conversaciones deliciosas con la esperanza y me espantó el hambre de un sólo susto para evitar que comiera y murieran de hambre mis ganas de escribir. También me robó la paciencia una y otra vez, me quitó sin permiso la silla donde se me había hecho espacio para cenar al lado de otros, una y otra vez me quebró el lápiz con que escribía en secreto, sin que se diera cuenta o si se daba cuenta estaba tras la ventana mordiéndose los labios de rabia, esperando un descuido mío y saboreando de a pocos mi carne, pues solo espera que yo salga de mi cuarto para devorarme, pues como un león rugiente vela su presa, me mira a lo lejos como una bestia que siempre tiene hambre.

Parece fantasía, paranoia o locura? quizás, más eso es lo que quiere que creas. Yo te cuento sólamente en este pequeño pedazo de tiempo entre los dos que sólo es un ladrón, un mendigo del mundo que siempre huele mal y envidia tu suerte. Menos mal que Dios siempre está hablando, que ya todo lo dijo y escrito está y nos grito con voz de trueno claro y sincero: ¡huyan de el, y el huirá de ustedes!, nos repitió una y otra vez, que estemos alerta, que es un ladrón, que agarremos duro la corona, que no conversemos con él aunque parezca un ángel de luz, que El y solo El, es decir que su Nombre es Cristo, le venció en la cruz y que nos ha dado autoridad para darle un latigazo y dar tiempo para salir corriendo a los pies de la cruz.

No nos dijo enfréntelo, traten de luchar con él para quitarle lo que roba, o siéntese a negociar en una cálida conversación que Yo les di la victoria, no! así no dijo, más bien El mismo Dios ha dado permiso para esta batalla, y ha dado armadura para combatirla y aun permanecer firmes. El mismo nos entrega para ser zarandeados como trigo y aún así anhela que sigamos confiados en su gracia, y con esta obedezcamos que la carrera es corriendo! nos da y nos quita, y aunque mi inspiración se haya disipado por un tiempo o hayan sido robados mis rollos escritos, El mismo me dará una puerta si es su voluntad, el mismo devolverá lo que El da , más nos aclara que no hemos sido nosotros quiénes le hemos dado algo como para pedirlo de vuelta, pues de El y para El son todas las cosas.

Descansa en tus pérdidas, alaba en tu desierto, regocíjate en las promesas, que todo tiene su tiempo y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora, y El da pan al que come y semilla al que siembra.

Mi inspiración? se fue envuelta en la última confesión, pero en ese momento mientras lloraba desconsolada, recordé que si en esos rollos venían a memoria mis pecados, El me dijo que los había olvidado y los había puesto tan lejos de mí como el oriente del occidente. No llores tu pasado. Si aún no estás listo o lista para levantarte y peliar de nuevo, tranquilo, ya vendrán esas fuerzas renovadas. Contigo, sin ti o por encima de ti El cumplirá su propósito. Amén?

Por Victoria Arias

Aquí te comparto un vídeo y si te gustó la nota compártela porque compartir es amor #UnCafeconJesus

#notas

32 vistas

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

  • @365notasdeamor
  • @365notasdeamor
  • @365notasdeamorTV