• Victoria Arias

MI DIARIO | Se acabó?


Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora. Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado; ' Eclesiastés 3:1-2

En el momento en que se acaban las hojas del calendario, o de la agenda, es donde empiezan los sueños de muchos, por alguna extraña razón muchos piensan que este hecho arranca de sus vidas también todos los procesos pendientes, la verdad es otra y es que todo tiene su tiempo, las cosas pendientes se acabarán cuando terminen de enseñarnos lo necesario para lo que fueron permitidas, lo que tiene que ocurrir va a ocurrir si ha sido permitido para nuestros procesos de crecimiento y lo que va a nacer nacerá y a lo que le ha llegado su tiempo de morir también morirá.

Desde que estoy en más contacto con la naturaleza, he podido ver la profundidad de los detalles perfectos de la creación, estar cerca de animales diminutos y algo temerarios a pesar de su tamaño, o de compartir con pájaros que nunca en todos mis años de vida había podido ver tan de cerca o de hecho conocer que existían. Sus costumbres, sus instintos, y sus rutinas perfectas en armonía con el resto de la creación, me han llevado a reflexionar mucho estos últimos meses. Me han enseñado a bajar la guardia en varias ocasiones y también a a mantenerme firme en otras.

Respetar el ciclo de la vida y las temporadas es algo que los seres humanos difícilmente aprenden a respetar, empezando porque una de las maneras de "irrespetarlos" es no aceptarlos, queriendo saltarse procesos, queriendo saber más de la cuenta, misterios para los cuales aún no están preparados, simples y sencillos momentos siendo ignorados cuando en ellos habita el poder del amor. Cuando una mujer tiene un doloroso y prematuro nacimiento de su pequeño hijo, y apenas el feto está en formación, este bebé no es tan bello, su fragilidad lo hace algo menos humano, la mamá lo ama por ser su hijo pero anhela con todo su corazón que ya tenga la apariencia normal de todo bebé que ha cumplido con su ciclo completo de formación. Es difícil tocarlo por no decir que imposible, es vulnerable y hasta inquieta pensar que le puede causar daño a la pequeña criatura.

Todas las temporadas son necesarias, tienen un tiempo estipulado desde el principio, y así lo estableció el Creador, en cada cosa; esa hoja del calendario que muchos deseamos arrancar pensando que así desaparecerán como por arte de magia "los pendientes", puede quitarnos la sensibilidad y la gratitud de experimentar cada prueba y cada tiempo gestando la sabiduría correcta.

Las Resoluciones de Fin de Año:

Esta es la primera vez que agrego un subtítulo a mis notas pero como esta es la temporada de "Mi Diario" creo que es necesario, los subtítulos ayudan a explicar mejor un tema. Mis resoluciones de fin de año son invisibles, literalmente nunca hago resoluciones, cuando pienso en abrir esa puerta me entra un temor extraño, soy una mujer de sueños, de pasos arriesgados y con una fe que aveces yo misma me sorprendo, puedo ver claramente metas, pasos para realizar, mi mente casi que no para y esto a veces me da dolor de cabeza, tan solo hace unos días el deseo ferviente de hacer las cosas en mi tiempo dejando de lado el tiempo de Dios, me estaba volviendo loca, yo quería resolver una cosa y El estaba resolviendo en mi...otra. Yo quería pagar algo YA, y El me estaba enseñando a confiar en sus misteriosas maneras de dejarme callada y confiar. Todos queremos pasar la página, todos queremos, arrancar esa última página del 2017 y que el nuevo calendario traiga todo diferente. Pero mientras las resoluciones de fin de año se sigan tratando de hacer cosas donde uno sea el que lleve la batuta y no Dios, seguiremos encontrándonos frustradamente con la cara del gigante que nos espera tras arrancar una página y no más bien, un hábito, una manera de pensar, un mal comportamiento o una rebeldía vieja que ya parece que se adueñó de toda tu vida. Hace muchos años atrás veía una película de un hombre que se queda atrapado en la habitación de un hotel, le pasa de todo pero una de las cosas que más me causaba terror era cuando abría una puerta y se encontraba con una pared de ladrillos, cuando unos minutos atrás literalmente era la salida. Creo que así somos los seres humanos cuando quieren arrancar a la ligera esa última página del calendario creyendo que a las 00am del 1 de enero...todo ha cambiado. Sino hubo aprendizaje, la pared terrorífica es lo único que nos encontraremos al otro lado del reloj. Así se hayan hecho resoluciones fantásticas si no he muerto a esos viejos hábitos, y maneras envejecidas y tradicionales de pensar, posiblemente no podré nacer de nuevo, si no he sembrado o plantado algo más que maleza y hierba sin fruto, difícilmente no tendré nada que cosechar que me alimente en tiempos de hambre, si todo se trató de mí este año, posiblemente el próximo año a ese "nadie" de quién me preocupé será el que me de la mano el próximo.

Pienso humildemente que la mejor resolución de fin de año es aceptar que aún estamos en la prueba, que aún soy un producto en proceso, que no puedo pasar al próximo nivel en mi vida familiar, emocional, psicológica, laborar y de negocios y obviamente mi vida espiritual si sigo aferrada a esas raíces que no me me han dejado avanzar por años, para ponerlo de otra manera, cuando me he decidido a sembrar alguna planta en mi nuevo jardín, antes de poner la frágil nueva plantita, me ha sido necesario, desarraigar todas las raíces que estorban, que no producen nada, raíces que enredan y enmarañan la tierra, entre más profundo cabo, más raíces encuentro y el tiempo y la emoción de sembrar se me va alargando porque me doy cuenta que desarraigar y arrancar cansa pero me regala un fruto espiritual y se llama paciencia, al final cuando finalmente veo un gran espacio de tierra negra y limpia entonces allí deposito la semilla o la plantita nueva y le pongo tierra limpia y por supuesto agua, luego espero.

El mango:

Así mismo veo la construcción de esta casa, cuenta la historia que en este terreno donde está levantada tenía un árbol de mango que seguro produjo mucho fruto por muchas temporadas, por muchos años, dio sombra a muchos pájaros, plantas, animales y quizás niños...no se. Un día el cumplió su ciclo, el cumplió su temporada y para dar paso a la edificación de mi hogar para este tiempo, tuvo que ser desarraigado, para construir se tuvo que destruir primero, seguro las raíces de ese mango, eran enormes, no lo se tampoco, y creo que costo mucho sudor y cansancio a quién intentó hacerlo sin herramientas adecuadas, en su tiempo o en sus fuerzas, definitivamente que arrancar ese árbol se llevó largos períodos y hasta pensamientos de nostalgia en quién hasta trepó en el...no lo se, este árbol tuvo que ser derribado primero en la parte de arriba , lo que se veía, las ramas, las hojas, su imponente presencia fue la que primero sufrió la humillación de ser cortado y luego arrancadas sus raíces. Así se dio un gran espacio, se hizo un primer paso para los nuevos cimientos de esta casa, de la que hablo en mi primer día de mi diario. Creo así mismo que las temporadas no se acaban con tan solo una resolución de fin de año después de comerse una uva, creo que se acaban reconociendo que ya es tiempo de iniciar, la tala, que ya es tiempo de morir para nacer, que ya es tiempo de destruir para volver a construir, es tiempo de arrepentirse y cambiar.

Podemos quedarnos una vida entera dizque viviendo de 31 en 31 de diciembre, y ser las mismas personas con sacos que pesan tanto de llevar un montón de "buenas intenciones" pero ninguna obra, y además súper cansados porque cargar con eso agota y llena de culpas; sacos llenos de sueños de encontrar el trabajo perfecto, la pareja perfecta, el amigo perfecto, pero totalmente convencidos que no deben convertirse en la persona correcta para que entonces esa nueva relación con el trabajo con la pareja o con el amigo sea perfecta, no porque no tengan defectos sino por que están dispuestos a morir a lo viejo, especialmente esa manera vieja y viciada manera de pensar que no deja entrar la LUZ.

El árbol de mango no pudo hacer nada el día que pasaron la sierra por su gran tronco, y menos cuando sus raíces fueron cortadas, todo tiene su tiempo, aunque el árbol cada 31 de diciembre hiciera la resolución de ser un "mejor árbol" y dar más sombra o dar más fruto, de nada hubiese servido; por que cuando cumplió su ciclo en esta tierra que ya estaba determinado por El Creador, y dio paso a este techo que hoy cubre mi cabeza, me da sombra y me abriga por las noches, simplemente pasó. El árbol fue creado para obedecer la voluntad de Dios, Jesús no quería ser clavado en una cruz porque no hizo nada, pero aún así entregó su vida para que alguien pagara por que de eso se trata la justicia, El en el momento más oscuro de su noche, en aquel Getsemaní, bajo ese árbol en aquel huerto, vio que así como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, ' Isaías 55:10 . Así debía hacerse la voluntad de Dios Padre, así dijo hágase tu voluntad y no la mía, así entendió que era necesario morir por todos para que hubiese un nuevo nacimiento para todos, así mismo entendió y acepto que debía ser destruido para ser edificación nueva, que debía ser corrompido para ser purificado.

Creo firmemente que si finalmente decidimos aceptar no de boca sino en verdad, esas palabras: Hágase tu voluntad así en la tierra como en el cielo, entonces lo más seguro es que al igual que el árbol tendremos que aceptar morir, morir a una vieja manera de pensar, y no esperar más en resoluciones de labios para afuera, muy bonitas, si, pero llenas de hierba inservible que van a tener que ser removidas, de una vez por todas para dejar entrar la luz y hacer de nosotros una fértil tierra, un espacio enorme en donde se levanten las fundaciones de una nueva obra...esa obra soy yo y tu si me has estado siguiendo hasta este renglón. Por que Aquel del que viene toda mi inspiración dice así:

«Mis pensamientos no son los pensamientos de ustedes, ni son sus caminos mis caminos. Así como los cielos son más altos que la tierra, también mis caminos y mis pensamientos son más altos que los caminos y pensamientos de ustedes. así también mi palabra, cuando sale de mi boca, no vuelve a mí vacía, sino que hace todo lo que yo quiero, y tiene éxito en todo aquello para lo cual la envié. ' Isaías 55:8-9,11

¡Nuestro cambio es inevitable, prepárate!

Hoy no te digo "felíz 2018", mi deseo es ¡Feliz nueva vida!

Por Victoria Arias

Aquí te dejo un vídeo por si quieres compartir. Te bendigo. Paz

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