• Victoria Arias

¿Y cómo le ayudo?


Te has hecho esta pregunta, cuando ves a otro caer, caminar directo hacía el hoyo?, anoche tuve un sueño, no recuerdo mucho, pero puedo divisar un lugar donde había algo como un lago, pero tenía diferentes superficies, en ellas se podía caminar, en otras no porque no se podía ver exactamente dónde habían huecos de agua, eran huecos profundos, a lo lejos vi un hombre caer a uno de estos terroríficos túneles de agua, se veía como cuando el agua de una lago se congela pero en algunos puntos el hielo es más frágil y solo el tocar el hielo, parece como que el agua se devora a la persona, era de noche; al ver este hombre a quién no conocía corrí y me lancé a nadar hacía él, sólo vi que otros alrededor que estaban muy cerca de él y del hoyo se decían unos a otros: "ya no se ve" está oscuro, por alguna razón sin pensarlo dos veces a pesar de ser un orificio de pocos centímetros de diámetro y el agua parecer muy turbia, sin contar lo oscuro de la noche, al llegar cerca vi que yo no me hundía, flotaba sobre el agua como tierra firma; así que sumergí mi brazo con violencia y toque su mano...se había hundido tanto que sólo logré alcanzar su mano, pero el hombre al sentir la mía se aferró a ella y con una fuerza que no se de dónde salió le jale bruscamente y salió como si fuera un pequeño bebé que cae en una piscina, pude solamente divisar su cabello oscuro y mojado asomar por la superficie, nunca logré ver su rostro, pero la sensación al tomar su mano se ha quedado grabada en mi memoria y luego todo mi recuerdo desapareció, no recuerdo haber despertado, pero mientras te escribo esta nota mi amado lector, pude experimentar la misma emoción y angustia mezcladas al traerlo a mi memoria.

Todos los que no conocen el camino al igual que los que ya nos fue revelado, caminamos en el mismo lugar: el mundo. Un lugar oscuro, hostil, lleno de trampas, y aguas indecifrables, ni el mejor marinero podría navegar sin correr el peligro de caer en ellas, todos de alguna manera estamos expuestos a resbalar, todos absolutamente todos podemos en algún momento quedar en estas aguas oscuras, mientras recorremos los laberintos y al igual que este hombre de mi sueño es posible que quienes nos rodean no hagan mucho esfuerzo por sacarnos, muchos se resignarán a ver cómo nos hundimos, y muchos simplemente sin estarlo, dirán a otros: Ya no hay nada que hacer, murió.

Hoy mi nota es para hacerte reflexionar, ya que definitivamente, no era yo quién salvó a este hombre, sino Aquel que me ha dado la fuerza y la valentía de bajar a los lugares más inhóspitos sólo para extender una mano en Su Nombre, y aunque al igual que ese hombre anónimo me salvó de quedar inmune, estática e indiferente a la tragedia humana, más bien hicimos un buen equipo, ya que si yo no hubiese saltado por él y no le dejo saber que mi mano se había sumergido tras él hundirse, él no se hubiera enterado y no hubiese tenido la oportunidad de aferrarse a una verdadera oportunidad de vivir, creo que no lo hubiésemos sabido...jamás.

La biblia en Juan 4 (lee el pasaje por favor) nos habla de un que hombre atravesó un desierto caliente mientras caminaba diligente a cumplir una misión, cansado, hambriento y sediento se encontró con una mujer también sedienta, una mujer que prácticamente ya estaba hasta el cuello del agua del pozo a dónde iba a saciar su sed y resbaló y cayó, allí se encontraron, en un punto intermedio donde el hombre podría salvarla sobrenaturalmente sin embargo caminó, se ampolló los pies y calentó su cabeza, para ir a un encuentro, para salvar la vida de aquella mujer, que a pesar estar rodeada de muchos, caminaba día a día sola hacía el pozo, y ya todos la daban por muerta, su causa estaba perdida...ese mismo hombre un tiempo después entregó su vida para que más de estas mujeres y hombres como el de mi sueño, fueran salvos, caminó voluntariamente hacía un azote tras otro azote, caminó bajo un sol que le quemaba los ojos, caminó en contra de las estadísticas, caminó en medio de burlas y enojos, sin ser culpable de nada, pero decidió mojarse las manos y los pies con sangre...su propia sangre al ser clavados sin compasión en un madero, mientras otros quedaban bien ante las miradas acusadoras, este hombre caminó hasta sumergirse en el mismo infierno tan sólo para tomar tu mano con su mano diestra y dejarte saber que El la tenía asida con fuerza, y jalarte violentamente hacía la luz, hacía la salvación, te sacó del pozo profundo de la desesperación...o lo hará si aún te estás hundiendo sin esperanza, El nunca te preguntará cómo caíste, si fue tu culpa o si alguien te empujó, El solo quiere que le tomes, como el hombre de mi sueño se aferró a mi mano.

Sabes? lo más curioso es que nadie y obviamente el hombre de mi sueño nunca preguntó antes de asirse a mi mano, de quién era la mano?, o cómo era mi vida? o cuál era mi apariencia, si era pecadora o santa?, si me veía bien, o si alguien me había dado permiso para tomar su mano, no, ni preguntó cuanto le iba a costar el "favorcito"...de hecho estos segundos le sirvieron para pensar:

"Si estoy al borde de la muerte y de repente me ha entrado un fuerte temor por lo que me voy a encontrar allá abajo cuando deje de respirar, por qué mejor no tomar esta última oportunidad?, sobretodo porque nunca pagué por ella...parece ser que es GRATIS...además si esa mano que estoy tocando, supiera todo lo que he hecho cuando nadie me ve, no creo que se atrevería a salvarme...es más creo que hay alguien allá arriba que me ama demasiado.

"Pero Dios es tan rico en misericordia y nos amó tanto, que, a pesar de que estábamos muertos por causa de nuestros pecados, nos dio vida cuando levantó a Cristo de los muertos. (¡Es solo por la gracia de Dios que ustedes han sido salvados!)" Efesios 2:5

Hoy mi invitación mi amando(a) es meditar a quién conoces de cerca o no tan de cerca pero que la vida te ha dejado ver que está en problemas, que se está ahogando...aunque otros no lo noten, corre, ve y dale tu mano, extiéndela, sin miedo, sumérgete sin importar, y déjate usar por la mano poderosa del que te ha salvado a tí, corre, y preséntale al único que bajó al infierno por tí y te dejó ver la luz, muéstrale su luz a través de ti, sabías que la ayuda verdadera es aquella que no te pueden devolver?, es donde tu no te ves, sólo se ve la mano violenta que jala afuera del pozo al que cayó despiadadamente, pero que alguien que lo ama mucho te puso a tí delante para darte esta oportunidad de ser el instrumento correcto para la armonía perfecta. Y mi amado si eres tu el del pozo...relájate y toma mi mano, no necesitas saber quién soy, no puedo ver cuánta agua sucia ha entrado a tus ojos, hay alguien que sabe exactamente qué necesitas y recuerda, sólo llegamos a tiempo por tí.

Por Victoria Arias

Qué te parece si empiezas con un pequeño acto de valentía y compartes esta nota con alguien más?

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