• Victoria Arias

Nota 70 - Jesús nos enseñó a orar porque Él conoce al padre


Amar a Dios sobretodas las cosas es más que un sentimiento, es reconocerle en cada cosa creada, es presentirlo, sentir su abrazo en una mirada. Es cuando la compasión por mi enemigo aún en su más mínima expresión sobresale como una pequeña hojita en medio de un desierto árido y desolado...es entregarle todo lo que soy, todo lo que tengo... Es no poder resistirse a llorar por el dolor de otros aunque no les conozcas, es sentir una historia contada por otro de su vida ...como si fuera tu propia vida... Amarlo es respirar profundamente y sentir que el oxigeno te llena el alma más que los pulmones, es patalear en un mar de lágrimas de frustración cuando las cosas no salen bien y de la nada ir sintiendo como el bálsamo de una caricia en la brisa te recorre consolándote y dejando sólo un ligero gemido de agotamiento...que te sumerge en un profundo sueño y sientes paz...inexplicable paz. Cada tentación, cada problema, cada batalla con nosotros mismos en medio de la frustración, los celos, la ansiedad, la depresión o los miedos a ser devorado se convierten en grandes obstáculos y estorbos en nuestras oraciones al Padre. Y Jesús en su humanidad lo sabía, porque El vivió y sintió exactamente lo mismo que tu y que yo...sin embargó El no pecó...y nos dejó su único recurso para acercarse al Padre que todo lo sabe, pero que en medio de nuestra torpeza angustiadora le perdemos de vista y su voz se hace lejana pues el ruido en nuestra mente es más fastidioso y oprime de tal manera que no nos deja escuchar. Así que en medio de su mayor prueba Jesús deja escrito con sangre y sudor la oración y las palabras perfectas para acercarnos a Dios con humildad aun salpicados de oscuridad pero que El sabía que conmovería el trono de nuestro amoroso Padre sin estorbos ni plegarias repetitivas sin sentido. Jesús nos enseñó a fortalecernos en el monte, justo allí donde El se retiraba cada noche antes de enfrentar su día a día y en sus momentos más dificiles la oración que rompería las murallas del pecado y subiría como olor fragante a los pies del creador abriendo los cielos del Padre omnipotente para hacer que su reino tomara control de nuestras situaciones...no por el solo hecho de orar...sino por la sumisión y la obediencia de hacerlo porque su hijo nos lo enseñó y El conoce y siente como nosotros, comprendiendo nuestra humanidad y atravesando las barreras del tiempo y las murallas que sólo nuestra mente levanta dominada por las emociones controladas por el enemigo. Pero allí, justo en ese momento, se abren los cielos y su luz indescriptible sobrepasa nuestros miedos y comprensión y nos cubre con sus alas, con su mano poderosa nos sostiene y recuerda que El aún está aquí...en nosotros para siempre. Jesús nos enseñó a orar porque El sí conoce quién es su PADRE! Te acompaña hoy diciendo contigo porque sufre contigo: PADRE nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos de todo mal. AMEN Por Victoria Arias @365notasdeam♡r

Mateo 6:9-13

Ora de la siguiente manera:

Padre nuestro que estás en el cielo, que sea siempre santo tu nombre.

Que tu reino venga pronto. Que se cumpla tu voluntad en la tierra como se cumple en el cielo.

Danos hoy el alimento que necesitamos, y perdónanos nuestros pecados,

así como hemos perdonado a los que pecan contra nosotros. No permitas que cedamos ante la tentación, sino rescátanos del maligno

Por Vicky Arias

@365notasdeam♡r

#notas

27 vistas

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

  • @365notasdeamor
  • @365notasdeamor
  • @365notasdeamorTV